Guía para visitar Braga en un día
Braga es barata, se recorre rápido y es uno de los destinos más sorprendentes del país. Además de albergar varios spots increíbles se destaca por ser la ciudad cristiana más antigua de Portugal, que podrás visitar en un día.
A pesar de sus raíces milenarias, Braga ostenta el título de ser una de las ciudades con la población más joven de toda Europa. Este ambiente vibrante y moderno se debe, en gran parte, a la influencia de la Universidad del Minho, que atrae cada año a miles de estudiantes de todas partes del mundo.

Sus orígenes se remontan a la época del Imperio Romano, cuando era conocida bajo el nombre de Bracara Augusta.
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar Braga?
Braga se puede recorrer en un solo día, ya que sus principales atractivos turísticos están concentrados en el centro histórico peatonal.
Si estas en Porto, puedes planear ir y volver el mismo día a Braga, es bastante cerca, fácil transportarse, y te aseguro que vale la pena.
Distancia: Aproximadamente son unos 📍 55 kilómetros que separan Porto de Braga.
Tiempo de viaje: 45 minutos, pero tienes otras opciones para moverte, si van varios pueden ir de uber, o puedes ir de Comboio, Autobuses (FlixBus o Rede Expressos).
¿Cómo llegar a Braga desde Oporto?
La forma más barata y cómoda es en tren urbano (Comboios de Portugal) desde la estación de Porto-São Bento. El trayecto dura aproximadamente una hora y el billete cuesta menos de 4 euros.
Sin embargo, si tu plan de viaje va más allá y piensas alquilar un vehículo y te preguntas si vale la pena, la realidad es que el coche te dará la libertad de conocer otros lugares maravillosos de los alrededores. Para ayudarte a decidir si vale la pena alquilar un coche, y que lugares podrías visitar. Lee mi recomendación en este artículo.
¿Qué ver en Braga?
Centro histórico
- Arco da Porta Nova: De la que hablamos anteriormente, la porta nueva es la entrada a la ciudad y el monumento donde nace la expresión más popular de Braga. Es el punto de inicio perfecto para tu ruta a pie.
- Jardín de Santa Bárbara: Este rincón parece sacado de un cuento o del jardín de un castillo medieval. Está pegado a las murallas del antiguo Palacio Arzobispal y destaca por estar lleno de flores de colores súper cuidadas durante todo el año. ¡Un spot fotográfico obligatorio!
- Rua do Souto: es la calle principal y el eje comercial del casco antiguo. Está siempre llena de vida, repleta de tiendas de marcas conocidas, locales de souvenirs modernos y cafeterías donde probar los dulces típicos de la región.
- Praça da República (El punto de encuentro): Es la plaza central de la ciudad, un sitio enorme con una fuente gigante en el medio y rodeado de edificios con luces. Aquí es donde se junta todo el mundo por la tarde-noche. Las terrazas se llenan de universitarios, hay músicos callejeros y un ambiente libre animado.
La Sé de Braga (La Catedral) y su Museo; Spot obligatorio!
No puedes irte de Braga sin pasar por la Sé de Braga, es la catedral más antigua de todo Portugal; de hecho, los portugueses tienen una frase para decir que algo es viejísimo: “Es más viejo que la Sé de Braga”. Pero más allá del dato histórico, el sitio impresiona bastante por dentro.
Su catedral (la Sé de Braga) se construyó mucho antes de que Portugal existiera formalmente como nación independiente. Durante siglos, el Arzobispo de Braga compitió con el Arzobispo de Santiago de Compostela por el control religioso de toda la península.
De ahí viene el famoso refrán portugués: “Mas viejo que la Sé de Braga” en portugues:”Mais velho que a Sé de Braga” (cuando algo es más viejo que el hilo negro).
Su construcción comenzó antes de la fundación del propio país, mezclando estilos que van desde el románico hasta el barroco. Cuando entres a la iglesia principal, mira hacia arriba, hay dos órganos de tubos de madera gigantes tallados con figuras de dragones, ángeles y monstruos marinos que parecen sacados de una película, son impresionantes.
El Museo de la Sé (Tesoro de la Catedral): No pienses que es el típico museo aburrido con vitrinas llenas de polvo. Aquí guardan objetos como coronas con piedras preciosas reales, trajes antiguos bordados en oro puro y una cruz gigante de plata que llevaron en el primer barco portugués que llegó a Brasil en el año 1500.


Santuario do Bom Jesus do Monte
El spot de los 573 escalones, fue declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO. Destaca por su monumental escalinata barroca en forma de zigzag representa el camino espiritual hacia el cielo y además cuenta con el funicular hidráulico más antiguo del mundo en funcionamiento que funciona con agua para subir la colina. Es un tren antiguo que funciona ¡solo con el peso del agua! Súper curioso de ver en acción.
Santuario de Sameiro (Vistas de 360°)
Santuario de Nossa Senhora do Sameiro esta situado en una de las colinas más altas, ofrece una de las panorámicas más espectaculares de la región del Miño (es el segundo santuario más visitado de Portugal). No hace falta que seas religioso para sorprenderse con este sitio; se va por el paisaje y por el ambiente que hay arriba.

Al estar en la cima de la colina, tienes una panorámica brutal de toda la región. Puedes ver kilómetros de naturaleza y montañas. Es el mejor sitio de Braga para ver el atardecer, y ver cómo se van encendiendo las luces de la ciudad abajo.
Para llegar al Bom Jesus do Monte: Toma el autobús número 2 en la Av. da Liberdade o un Uber (tarda unos 15 minutos). Para ir al santuario, como Sameiro está un poco más arriba que el Bom Jesus, lo ideal es ir directo en Uber/Bolt (cuesta muy pocos euros entre varios amigos) o tomar el autobús local (línea 23) que te deja arriba del todo.
¿Qué comer en Braga?
Al ser ciudad universitaria, comer aquí es baratísimo. Olvídate de restaurantes elegantes; busca los sitios de Francesinhas. Si aún no sabes que es la francesinha aquí puedes descubrirlo.
En cuanto a la Francesinha; aunque el plato nació en Porto, en Braga tienen su propia versión y hay una guerra mítica por ver quién la hace mejor. Para mi, hay un templo absoluto para esto: la famosísima Taberna Belga (la reina de las francesinhas en la ciudad).
Este sitio se llena hasta los topes (consejo: ve temprano o te tocará hacer fila), pero vale cada segundo de espera. Además, tienen una carta de cervezas internacionales gigante para acompañar.



El reto en esto, es Intentar terminarla entera con su montaña de patatas fritas y que te quede espacio para el postre. ¡Espectacular y recomendadísima!
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